miércoles, 29 de febrero de 2012

Mis 4 años de facultad

Como diría Truman Capote, cuando Dios le da un don a alguien, también le entrega un látigo. Y no es que dios, ni mucho menos me haya entregado un don, pero me ha obsequiado con una pasión personal muy arriesgada: el periodismo. ¿Quién quiere ser periodista hoy en día? ¿Quién cree que es una carrera con futuro? Estamos viendo muchísimos casos de periodistas que se quedan sin trabajo porque los medios ya no funcionan. Porque estamos viviendo una gran crisis en la que la comunicación y especialmente los medios de comunicación se han visto muy perjudicados. Sin embargo, desde dentro, los que amamos esta profesión nos hacemos otras preguntas. ¿Podremos vivir dignamente con nuestra profesión? ¿Si el medio en el que trabajamos cierra, podremos encontrar otro trabajo acorde a nuestros estudios y aspiraciones? ¿Seremos capaces de poder ejercer libremente nuestra pasión, con total pluralidad? Nos preguntamos cosas distintas porque vemos la realidad de otra manera. Vosotros, según os la contamos, y nosotros, según queramos interpretar lo visto.

No es fácil estar a punto de acabar tu carrera con el futuro tan negro que ya se nos ha echado encima. No tenemos medios, no tenemos financiación, y lo que es peor, no tenemos opciones.

Pero es lo que he elegido. Podría haber cogido atajos, haberme ido a la seguro, pero eso no me gusta. Decidí entregarme a lo que mejor se me daba de pequeña: hablar con los demás, contarle lo que veía, lo que me pasaba. Una cualidad que una vez en ti, no se esfuma con los años. No se trata de quejarse, se trata de luchar; de ir, de ver, de analizar y de contar. De contar verdades, de mostrar realidades. De entretener, de informar, de hacer viajar e incluso soñar.

Solamente queremos una realidad en donde nuestras expectativas sean posibles. Ahora nos toca innovar, estudiar qué es lo que los ciudadanos quieren, lo que echan en falta. Y continuar creciendo, haciendo del periodismo una forma de vida y una forma de ser.

Por eso a la pregunta de ¿Cómo puedo definir mis 4 años de facultad? Simplemente como la llave que abre la primera puerta hacia lo que quiero ser: periodista. El lugar en donde crecí como profesional y en dónde comprendí más que nunca lo que decía Kapuscinski: Para ser buen periodista, hay que ser buena persona.

Sé que no es bonito acabar un texto con una cita si ya lo has comenzado de la misma forma. Pero en el final de American History X dicen siempre está bien acabar el trabajo con una cita, pero que siempre va a haber alguien que lo ha hecho mejor que tú, así que si no puedes superarlo, róbaselo y aprovéchate. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario